Guía The Witcher 2 – Epílogo

#Checklist de la misión

Objetivo principalDecisión final
  • Cuando terminas Operación dragón solo queda una misión principal: el Epílogo.
  • De vuelta hacia las ruinas de Loc Muinne te encontrarás con uno de tus aliados, y ese personaje cambia según las decisiones tomadas antes.
  • Tras una breve charla, descubrirás que Letho te está esperando en el campamento temerio.

#1 Reunirte con tu aliado al volver Regresa hacia la ciudad en ruinas y escucha la conversación con el compañero que te salga al encuentro. Ese personaje te pondrá al día de la situación inmediata y te dirá que Letho aguarda en el campamento temerio. Si vienes algo desorientado tras el caos del final, guarda la partida y sigue el marcador sin complicarte más.

#Camino hasta Letho

  • El trayecto hasta el campamento puede incluir un pequeño combate, según tu ruta y quién te acompañe.
  • Si vas con Triss, se activa una escena adicional y luego toca quitar de en medio a varios soldados.
  • Con Iorveth también puedes pelear contra soldados, aunque el contexto del encuentro cambia.

#2 Ir al campamento temerio Sigue el indicador hasta la plaza del campamento temerio, donde Letho espera con calma para su última conversación contigo. Si no rescataste directamente a Triss durante el acto 3, también es posible que te reencuentres con ella aquí y que ¿Dónde está Triss Merigold? se cierre por fin en este momento.

#3 Resolver el tramo con soldados Si durante el camino saltan enemigos, elimínalos sin demasiadas vueltas. No son un verdadero muro a estas alturas del juego, sobre todo si llevas apoyo de Triss, Roche o Iorveth. Tómatelo como un último trámite antes del cierre real de la historia.

#La conversación final

  • El auténtico centro del Epílogo no es el combate, sino la charla con Letho.
  • Aquí puedes escuchar por fin su versión completa de los hechos y atar muchos cabos de la trama principal.
  • Solo después de oírlo decides si la historia termina con palabras o con espadas.

#4 Escuchar la versión de Letho Cuando llegues a la plaza, habla con Letho y deja que exponga su lado de la historia. A estas alturas compensa escucharlo, porque es el momento en que muchas de las maniobras políticas y personales del juego encajan del todo. Cuando ya no te quede nada que preguntar o quieras cortar la conversación, podrás elegir la línea que inicia la resolución final.

NOTA TÉCNICA

Esta conversación también funciona como el gran cierre temático de Los asesinos de reyes. Si quieres exprimir el guion, aquí merece la pena agotar el diálogo antes de tomar una decisión definitiva.

#Matar o perdonar a Letho

  • La última gran elección del juego es muy simple en estructura, pero importante a nivel narrativo.
  • Puedes dejar marchar a Letho o retarlo a un duelo final.
  • Cualquiera de las dos opciones cierra el juego, aunque una añade un último combate.

#5 Decidir si matas o perdonas a Letho Cuando llegue el momento, elige si quieres acabar con él o dejarlo vivir. Si lo perdonas, el juego termina sin más pelea. Si eliges cerrar cuentas, tocará un último duelo entre brujos. La decisión es totalmente tuya y actúa como cierre moral del recorrido de Geralt en The Witcher 2.

#Cómo vencer a Letho

  • Si decides luchar, Letho vuelve a ser un rival peligroso, aunque ya no debería pillarte verde como en el acto 1.
  • Sigue usando Quen, respeta su protección y no ataques como un loco cuando tenga escudo activo.
  • La pelea premia mucho más la disciplina que la agresividad.

#6 Derrotar a Letho si eliges duelo Si vas a por el duelo, fíjate en su Quen. Cuando lo tenga activo, no regales golpes. Esquiva sus proyectiles, sus bombas y sus señales, espera una apertura y entra con ataques rápidos para salir enseguida. Si mantienes la calma, el combate final es mucho más manejable de lo que parece. Al derrotarlo, o al dejarlo marchar, el juego termina y entran los créditos.

COMBATE CLAVE

Señales útiles: Quen siempre ayuda; Yrden también puede darte control si lo usas bien.
Peligro principal: Atacar a Letho cuando su escudo está activo.
Plan: Esquiva, castiga en ráfagas cortas y no te quedes delante de él más tiempo del necesario.