Los precios de las GPUs se dispararon durante la fiebre de la minería de criptomonedas entre 2017 y 2021 porque los mineros compraban tarjetas gráficas a mansalva para generar ganancias, dejando poco stock para gamers y usuarios normales. No era solo escasez, sino una demanda brutal que hacía que los fabricantes no pudieran seguir el ritmo y los precios se multiplicaran por dos o tres en muchos casos.
#Qué pasó con las GPUs y la minería
Todo empezó con el boom de Ethereum y otras criptos que usaban el algoritmo Ethash, perfecto para GPUs porque no necesitaban equipos especializados como los ASIC de Bitcoin. Los mineros armaban granjas enteras con cientos de tarjetas, comprando todo el stock disponible de modelos como la RTX 3080 o la RX 6800, que eran ideales por su equilibrio entre potencia y consumo.
En el pico de 2021, una RTX 3080 que costaba 700 dólares al lanzamiento llegaba a venderse por 1500 o más en el mercado secundario, y había colas virtuales en tiendas online con reventa inmediata. La pandemia agravó todo: problemas en la cadena de suministro, fábricas paradas y una demanda extra por teletrabajo y gaming en casa.
#Oferta limitada y demanda desbocada
Imagina una fábrica de coches que de repente recibe pedidos masivos de taxis en vez de coches familiares: produce lo que más paga, que son los taxis. Con las GPUs pasó igual, los mineros ofrecían precios más altos y volúmenes enormes, así que NVIDIA y AMD priorizaron producción para ellos mientras los usuarios normales pagaban sobreprecios o usaban scalpers.
Esto creó un efecto bola de nieve: menos GPUs en tiendas minoristas, precios inflados por especulación y miedo a quedarse sin, y hasta componentes como memorias VRAM subieron porque todo estaba conectado a la misma cadena de silicio escaso.
#Ejemplos numéricos de la locura
Una RTX 3060Ti de 400 dólares al precio oficial se vendía por 800 o 900 en eBay. Kits completos para minar con 6 o 8 GPUs costaban lo que antes valía un PC gaming entero. En algunos países, como España, una 3080 pasaba de 600 euros a más de 1400 en meses.
El mercado usado explotó también: tarjetas de generaciones anteriores como GTX 1080Ti revivieron porque eran rentables para minar y los nuevos modelos eran imposibles de conseguir sin pagar fortunas.
#El papel clave de las GPUs LHR
NVIDIA reaccionó lanzando la línea LHR, que significa «Lite Hash Rate», en mayo de 2021 con las RTX 30-series. Estas tarjetas tenían un limitador de software/hardware que reducía su rendimiento de minería en Ethereum hasta un 50%, haciendo que fueran menos atractivas para mineros sin afectar casi nada el gaming.
Por ejemplo, una RTX 3080 LHR minaba la mitad que la versión normal, así que los mineros preferían modelos no-LHR o pasaban a otras criptos. Esto ayudó a que más stock llegara a gamers, aunque al principio hubo confusión y algunos mineros hackearon el limitador, pero NVIDIA lo parcheó con drivers.
#Cómo se arregló la crisis
El gran detonante del fin fue «The Merge» de Ethereum en septiembre de 2022, que pasó de Proof of Work (necesario para GPUs) a Proof of Stake, eliminando la minería con gráficas de golpe. Los mineros vendieron miles de GPUs usadas a precios de ganga para recuperar capital.
Además, NVIDIA y AMD aumentaron producción, AMD sacó modelos específicos como las RX 6500 XT menos ideales para minar, y el mercado se saturó con stock usado. Para finales de 2022, los precios volvieron a MSRP o por debajo, y el mercado secundario se inundó de tarjetas casi nuevas.
#Tabla rápida: Evolución precios GPUs 2021-2022
| Modelo | Precio lanzamiento (USD) | Pico minería 2021 (USD) | Precio post-Merge 2022 (USD) | Factor cambio pico vs post |
|---|---|---|---|---|
| RTX 3060 | 329 | 600-700 | 250-300 | -50-60% |
| RTX 3070 | 499 | 900-1100 | 400-500 | -55% |
| RTX 3080 | 699 | 1400-1800 | 600-700 | -60% |
| RX 6800 | 579 | 1000-1200 | 400-500 | -58% |
#Lecciones para hoy y similitudes con IA
Esta crisis duró unos 18 meses intensos, pero se resolvió rápido cuando la demanda desapareció. Las LHR fueron clave para acortar el dolor, desviando presión de los mineros sin parar la producción gamer. La historia se repite ahora con GPUs para IA: centros de datos compran RTX 4090 y A100 a precios locos, pero sin un «Merge» equivalente, podría durar más hasta que se amplíen fábricas.

