Computación en la Nube – Cloud Computing

Tradicionalmente, las empresas y otras organizaciones albergaban su propia infraestructura.

Una empresa tendría su propio servidor web (o servidor de correo electrónico, o lo que sea) en su propio hardware. Si se necesitara más energía, la empresa tendría que comprar más hardware de servidor.

Además de esto, la empresa también tendría que pagar a alguien para que administrara ese hardware y pagar por una conexión a Internet suficientemente potente para servir a sus clientes. De forma alternativa, hay compañías de hosting que alojan sus servicios en algunos de sus propios equipos en sus centros de datos, por un precio.

La computación en la nube o Cloud Computing, funciona de manera un poco diferente. En lugar de ejecutar su propio hardware o pagar por el uso de algún hardware específico en el centro de datos de otra persona, aquí sólo se paga por el acceso a un conjunto masivo de recursos informáticos proporcionados por Microsoft (o Amazon, o Google).

Esto nos permite alojar servidores web, servidores de correo electrónico, bases de datos, servidores de almacenamiento de archivos, máquinas virtuales, directorios de usuarios o cualquier otra cosa que una empresa o particular llegue a necesitar.

Cuando necesitemos más recursos informáticos, no tendremos que comprar hardware físico.

La “nube” comparte el hardware y asigna automáticamente el trabajo, según sea necesario.

Con esto, pagamos por tantos recursos informáticos como necesitemos, y no por un número específico de servidores de hardware en un rack externo.

Los servicios que se implementan de esta manera pueden ser servidores públicos disponibles para todo el mundo, o parte de una “nube privada” que sólo se utiliza en una organización.

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