Limitar y establecer prioridad de uso de CPU de un programa

Windows

Aunque tengamos un ordenador potente, o uno más modesto, existen programas que necesitan o utilizan el 100% del uso del procesador. Es el caso de los programas de edición y renderización de vídeo como pueden ser Vegas o similares. Estos programas, usan la totalidad de la potencia de nuestro procesador (ya sea CPU o GPU) y lo utilizan durante el tiempo que necesitan, que en ocasiones pueden ser incluso horas durante una renderización.

Mientras un programa como el que acabamos de nombrar esté en pleno funcionamiento, el sistema funcionará de una forma más pausada impidiéndonos incluso realizar otras tareas que necesiten de un uso de CPU elevado. En este post, vamos a ver con un ejemplo varias formas de limitar el uso de CPU de un programa para que esté mejor repartido y podamos realizar algunas tareas de forma más ágil.

 

Limitando el uso de CPU de una aplicación

Este método es mi favorito y el que utilizo la mayoría de ocasiones para evitarme que un programa use toda la potencia de mi procesador impidiéndome por ejemplo ejecutar un juego, etc…

Consiste en establecer que cantidad de núcleos de nuestro procesador puede utilizar un programa determinado.

 Hacemos click derecho con el ratón sobre la barra de tareas y seleccionamos la opción Administrador de tareas.

 

 Ahora vamos a la sección Detalles y hacemos click derecho encima del programa que vamos a limitar. En este ejemplo usaremos Vegas Pro. A continuación elegimos la opción Establecer afinidad.

 

 Finalmente, dependiendo del número de núcleos de nuestro procesador, procedemos a dejar marcador aquellos que pueden ejecutar el programa. Cuantos menos marquemos, menor será el uso de CPU de un programa. Pulsaremos el botón de Aceptar para aplicar los cambios.

 

Con esto, el programa que hemos seleccionado, nunca podrá usar la totalidad de la potencia de la CPU, la cuál estará disponible para realizar tareas de otras aplicaciones o procesos.

Este, sería un buen truco para por ejemplo poder seguir jugando a un juego mientras renderizamos un vídeo. También en el caso de que sufriéramos problemas de temperatura del procesador con un programa determinado, esto nos ayudaría a solucionarlo ya que nunca esa aplicación exigiría el 100% de la potencia del procesador lo que haría que permaneciera a una menor temperatura.

 

Estableciendo prioridad de uso de CPU de un aplicación

Al igual que el método anterior, conseguiremos lo mismo pero configurándolo adecuadamente a nuestras necesidades, incluso sería más eficiente. La diferencia, es que este método simplemente establece que si un programa tiene más prioridad que otro, este usaría más CPU de estar ejecutándose al mismo tiempo. Los pasos para establecer la prioridad de uso de CPU de un programa son los siguientes:

 

 Al igual que el método anterior, lo primero que haremos será dirigirnos al Administrador de tareas haciendo click derecho sobre la barra de tareas.

 

 Ahora vamos a la pestaña Detalles y hacemos click derecho en el programa que modificaremos. Marcamos la opción Establecer prioridad y hacemos click en la prioridad que necesitemos para un programa.

 

De esta forma, si un programa tiene una prioridad baja, utilizará el uso de CPU que necesite salvo que un programa con una prioridad mayor necesite ese uso al mismo tiempo.

 

Como vemos, con estos dos métodos podemos tener controlado el uso de CPU de las aplicaciones de nuestro ordenador con Windows. Mencionar que existen también aplicaciones que se encargar de ellos como pueden ser Process Lasso o ProcessTamer que se encargan de lo mismo. En futuros post explicaremos cuales son las ventajas y desventajas de estos programas en comparación con los métodos que acabamos de ver.

Recuerda que puedes dejar un comentario contándonos que programas sueles limitar el uso del procesador y si conoces o usas algún programa específico para ello.

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